Nuestra investigación

Los datos detrás de Eva.

Eva aprovecha la relación entre crecimiento tumoral y temperatura

Las células de un tumor tienen una tasa de generación metabólica de calor mayor que las células regulares. Además de esto, neovascularización tiende a ocurrir cerca de tumores.

Este incremento en la cantidad y tamaño de los vasos sanguíneos alrededor del tumor se conoce como angiogénesis. Estos dos factores resultan en incrementos de temperatura en la superficie de la piel que pueden ser detectados con dispositivos actuales de medición. La figura 1 muestra el patrón térmico de una paciente sana y una con cáncer de mama (González 2011). Eva provee un método adjunto para la detección del cáncer de mama que es no invasivo, costo efectivo, y portable.

Thermography

Figura 1. Patrón de temperatura en la superficie de la piel de (a) una mujer sana, (b) mujer con cáncer de mama (González 2011).

El cáncer de mama es la segunda causa de muerte para las mujeres en Estados Unidos. Se estima que una de cada ocho mujeres desarrollarán cáncer de mama durante sus vidas (Siegel 2013). Cerca del 17% de las mujeres diagnosticadas con cáncer de mama morirán en menos de 10 años de su diagnóstico (American Society of Clinical Oncology, 2019). La detección temprana llevando a tratamiento oportuno sigue siendo la mejor forma de reducir la morbilidad y mortalidad del cáncer de mama. En 1982, la FDA aprobó la termografía para tamizaje de cáncer de mama como una técnica adjunta a la mastografía (Keyserlingk 1998).

Alta densidad mamaria

La mastografía es el método más común para el tamizaje del cáncer de mama. Esta técnica detecta la presencia de un tumor utilizando rayos X de baja energía para crear una imagen de la anatomía interna del seno. Es conocido que la mastografía tiene una menor sensibilidad en mujeres con alta densidad mamaria (Carney 2003). La proporción de tejido fibroglandular en el volumen del seno es lo que se conoce como densidad del seno, y es medida mediante la mastografía. La composición del tejido del seno se define por el parámetro de "densidad" del sistema de reporte BI-RADS, el cual tiene 4 valores posibles (Fig. 2) (Garcia-Manso2013). En mujeres con alta densidad mamaria, tumores cancerígenos pueden quedar ocultos por el tejido sano fibroglandular que los rodea. Esto se debe a que la masa fibroglandular produce una mayor atenuación de los rayos X que el tejido graso. Este hecho se vuelve de mayor importancia ya que se ha observado que la densidad mamaria también es un factor de riesgo considerable de cáncer de mama (Tice 2008).

Density

Figura 2. Imágenes mastográficas de cuatro senos con diferentes densidades mamarias (a) mayormente graso, (b) fibroglandular disperso, (c) heterogéneamente denso, (d) extremadamente denso.

La capacidad de la mastografía para detectar tumores depende de la edad y densidad del seno de las pacientes. La sensibilidad en mujeres con densos grasos (densos con baja densidad mamaria) es 87%, pero solo 62.9% en mujeres con senos extremadamente densos. La especificidad de la mastografía también es afectada por la densidad del tejido. Es 96.9% en mujeres con tejido graso, y 89.1% en mujeres con tejido mamario extremadamente denso (Carney 2003). Notoriamente, los falsos positivos de la mastografía pueden llevar a estudios innecesarios, sobrediagnóstico,y sobretratamiento. En los Estados Unidos, menos del 5% de todas las mujeres con resultados anormales de mastografía tienen cáncer de mama. 75% de las mujeres a las que se les recomienda pasar por una biopsia después de su mastografía no tienen cáncer de mama (Rosenberg 2006).



El 44% de las mujeres de Estados Unidos tienen alta densidad mamaria (Carney 2003). Estudios también han encontrado que alta densidad mamaria se correlaciona con una mayor probabilidad de desarrollar cáncer de mama y crecimiento tumoral acelerado. El riesgo de desarrollar cáncer de mama es hasta seis veces más grande en mujeres con más de 75% de tejido denso, comparado con el de mujeres con menos de 10% de tejido denso (McCormack 2006). Debido a los parámetros térmicos del tejido graso y fibroglandular, la transferencia de calor dentro del seno no depende de la densidad del mismo (Gonzalez 2020). Esto significa que un dispositivo como Eva puede detectar tumores con la misma sensibilidad y especificidad en mujeres con alta densidad mamaria como en aquellas con tejido mamario graso. Eva se puede convertir en una herramienta adjunta importante para el tamizaje de cáncer de seno en poblaciones con alta densidad mamaria. Estudios revisados por pares han demostrado que métodos termográficos de tamizaje combinados con estudios mastográficos pueden llevar a un mejor rendimiento combinado que la mastografía por sí misma (Omranipour 2016, Wishart 2010).

Poblaciones desatendidas

El tamizaje de cáncer de mama mediante mastografía no es recomendado para mujeres menores a 40 años de edad (excepto bajo ciertas circunstancias como cáncer hereditario o mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2).

Para la mayoría de las mujeres, los costos del tamizaje con mastografía antes de dicha edad superan los beneficios. Existe riesgo debido a la exposición a radiación y el hecho de que las mujeres jóvenes tienen mayor densidad mamaria, la cual limita el rendimiento de la mastografía en esta población (Berrington de González and Reeves 2005).

Sin embargo, detección oportuna de cáncer de mama en mujeres jóvenes sigue siendo un reto esencial para combatir esta enfermedad de manera efectiva. En Estados Unidos y Canadá, 5% de los casos de cáncer de mama ocurren antes de los 40 años de edad, y 11% ocurren antes de los 44 (Villareal-Garza 2019). El cáncer de mama es responsable por 16% de todas las muertes en mujeres menores a 40 años de edad en América Latina, y 20% de todas las mujeres menores a 44 (Ferlay 2013). Un estudio analizando las causas de muerte en mujeres en Sao Paulo, Brasil, encontró que el cáncer de mama es la principal causa de muerte en mujeres entre 30 y 49 años de edad (Haddad 2000).

Altos costos de infraestructura

Las mujeres mayores de 40 años en los países en desarrollo rara vez tienen acceso a mastografías de calidad debido a los altos costos de infraestructura y la falta de acceso a transporte rentable a hospitales y clínicas con equipo adecuado. En México, sólo alrededor del 22% de las mujeres de 40 a 69 años informan que se hacen la mastografía de detección anual (Knaul, 2008).

Eva es un método rentable y portátil que puede acceder a comunidades rurales y marginadas. Eva trabaja con tres organizaciones sin fines de lucro en América Latina para proporcionar exámenes de detección de cáncer de seno a mujeres que se encuentran por debajo del umbral de pobreza. Hasta la fecha, Eva evalúa a más de 300 pacientes en estas comunidades por semana.

Ensayos clínicos

Eva está siendo probada clínicamente a través de asociaciones con instituciones médicas en México. Eva ya ha evaluado a más de 1,500 pacientes, y los ensayos clínicos en curso resultarán en cerca de 5,000 pacientes evaluados. En estos ensayos, las mujeres examinadas por Eva también se someten a los procedimientos de detección y diagnóstico estándar de oro para determinar la existencia de anomalías y si estas anomalías constituyen tumores malignos. Se espera que los resultados completos de estos ensayos se publiquen durante 2020.

Referencias